– Heriberto Pazos Ortiz, vive y vivirá en nuestro caminar, señaló el Agente Municipal de San Juan Copala, Pedro Aguilar, al tiempo que rechazó las provocaciones y pidió quitar bloqueos en su región que afecta a sus hermanos. – Don Beto debe sentirse orgulloso que mujeres y hombres triquis sigan en pie de lucha, subrayó el actual dirigente del MULT, Rogelio Pensamientos.
Juan López Sánchez/ Barra Informativa/Oaxaca, 24 de octubre 2020.- La lealtad de la Nación Triqui para con Heriberto Pazos Ortiz fue reafirmada el pasado 23 de octubre del 2020, justo cuando se cumplieron 10 años de su asesinato.
Luego de marchar cientos de metros para llevarle una ofrenda a su tumba en el panteón general de la capital oaxaqueña, mujeres triquis con su vestimenta tradicional y hombres con bastones de mando, le rindieron un homenaje más al recordarlo y hacerlo presente por sus actos.
Dos intervenciones sobresalieron al dibujar con palabras la figura y obra de Don Beto, como lo identificó la etnia Triqui.
Una, la del Agente Municipal de San Juan Copala, Pedro Aguilar Águila y dos, la de su actual dirigente Rogelio Pensamiento Mesinas.

No estamos celebrando, estamos recordando, estamos reviviendo y no estamos olvidando a ningún compañero que cae en la lucha social.
El compañero Heriberto Pazos Ortiz está con nosotros, el vive, vivió y vivirá en nuestro caminar, en nuestra lucha y en nuestro corazón, el sigue recorriendo (la región), porque es el aire que respiramos en las comunidades triquis, expresó la autoridad de la comunidad emblema de la Nación Triqui.
En tanto, el actual dirigente de la organización que está por cumplir 40 años de su fundación, remarcó:
El MULT está en pie, no ha terminado con la lucha de Heriberto Pazos Ortiz, con su esperanza, con su objetivo de construir un mundo diferente a la miseria. Don Beto hoy debe estar orgulloso de ustedes, de las mujeres, de los hombres, de la lucha del MULT. Hoy ratificamos el compromiso de seguir en pie de lucha, no solo por la demanda social sino también por la paz.
Los rostros y el silencio guardado por las docenas de mujeres y hombres que cobijaron el último homenaje del día demostraba la convicción de que la obra de Beto Pazos no ha Sido en vano.